Yo soy trabajadora social

El día comenzó como cualquier otro día, un poco de sol,  me dirijo al trabajo, casi llego tarde, me dirijo apuradísima a la estación, en el bus me encuentro con una amiga de la infancia, Diana que gusto me da verte, ¿desde cuándo no nos vemos? ¿14 años? ¿Quizás un poco más?, pero si estas igualita.

– hola…..fulanita de tal, bien, muy bien, gracias, yo también te veo muy bien, a decir verdad ese fue un cumplido algo obligado.

Pero dime, ¿a que te dedicas?, ¿qué estás haciendo por la vida

-Bueno yo soy trabajadora social.

Pues déjame decirte que te sienta muy bien, se te ve feliz, además siempre te gustó participar en ese tipo de cosas sociales, ¿no?, sonrío…..después de una apurada y obligada charla de 3 minutos e intercambio de números telefónicos, redes sociales y demás, ella se baja en la siguiente parada y yo me sigo dirigiendo a mi destino, por fin ya voy a llegar, y en el camino voy preguntándome a mí misma si realmente se me verá así de feliz o también habrá sido solo un cumplido.

¿Porque escogí esta profesión?, me quedo pensando aproximadamente unos cinco minutos más, ¿Qué pasa? Diana, tu amas esto me respondo yo misma y creo que ahora lo digo en voz alta, me doy cuenta  de que la señora sentada a mi lado y que lee el periódico del día me mira consternada, realmente es lo que quieres, me respondo… Pero ¿acaso necesito de alguien para que me recuerde lo bendecida que soy? y es que supongo que por momentos las personas podemos tener  la visión más clara del planeta y podríamos comernos al mundo entero si es preciso, muchos tenemos ¡tantos planes!,  pero a veces nos dejamos llevar por el miedo, miedo a enfrentar todo ese mundo que dicen no es tan grande como parece, pero ¿no deja de intimidar verdad? y otras tantas sentimos que pudimos haber hecho algo más.

Supongo que es un síndrome de que pasan los años y sientes que perdiste mucho tiempo sin hacer muchas cosas que tu pensaste que para estas alturas en tu vida ya las habrías hecho, que de pronto para tu edad ya deberías estar con 50 mil títulos más y luego ves a muchos jovencitos, adolescentes, niños aún en los colegios y hasta recuerdas con nostalgia  aquellas amistades de barrio, las veces que osaste fugar del colegio, las tareas hechas  a último momento, las actuaciones, la formación de los lunes, que si el himno nacional, que si la poesía del día de la madre, etc. Quisieras regresar al pasado.

Iba pensando en toda esa conversación existencialista y laboral conmigo misma, cuando de pronto llego al trabajo y me bastó tan solo un segundo para obtener la respuesta y darme cuenta de que no hay otro lugar mejor para mi en esta vida que no sea éste y que todo en nuestro mundo es tan preciso, tan bien estudiado por alguna fuerza superior, que absolutamente todo tiene razón de ser y que no hay necesidad de ser una súper heroína para que te pasen cosas especiales. Los milagros suceden todos los días.

Me bastó con ver sus sonrisas, aquellas a las que cuando veo su alma a través de aquellos ojos ya cansados me hacen comprender que tuve que haber hecho algo bueno en mi vida para obtener tan lindo regalo y que tengo la certeza de que efectivamente es esto lo que quiero hacer toda mi vida, sé que cuando me dicen, Srta. Diana que bueno que vino hoy, la estuve esperando, hay señorita, adivine lo que me ha pasado…, muchas gracias, Srta.  Ud. siempre tan linda conmigo, o simplemente…que Dios me la bendiga Srta. diana…etc., etc., etc….no solo me doy cuenta de que realmente es lo que quiero, sino que es lo que AMO hacer, que no me cansaría nunca de hacer lo que hago y no solo por cosas lindas que me puedan decir,  que vamos ¡es un gran aliciente!, es algo más, es un lenguaje que solo conocemos ellos y yo, un lenguaje diferente, la alegría de vernos todos los días, de compartir momentos juntos, de transmitirnos esperanza, de entender cosas simples y que la vida es muy bonita a pesar de…….,  ENTONCES, ya no hay quejas, no cuestionamientos, no absurdos eternos, NO MIEDOS, no nada…..ellos le dan mucho sentido a mi vida, los quiero muchísimo y le pido a Dios que me deje seguir cumpliendo las metas que tengo, en los que por supuesto ellos están incluidos. No pierdas de vista las cosas que te hacen feliz y están al frente de tus ojos. ¡Que no se te olvide!.

Diana Hidalgo

Escritora Peruana

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6 comentarios en “Yo soy trabajadora social

  1. Diana os dejo una frase para ti y todos tus seguidores.

    Que todos los dias te encuentres iluminada para seguir escribiendo y tocando las fibras del corazon de los qe seguimos tus palabras

    Avanty

    Le gusta a 1 persona

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